La consulta de medicina china tal como existe actualmente no es más que muy poco diferente de lo que podía ser hace 2000 años. Con el fin de examinar la solicitud del que consulta y definir un principio de tratamiento, el balance en medicina china se basa en el “método de cuatro tiempos” que incluye: observación, audio-olfato, interrogatorio y palpación.

Observación: El profesional observa, entre otros elementos, el cutis de la cara, la lengua, la actitud general corporal y espiritual así como el comportamiento físico y mental del paciente.

Audio-olfato: Esta parte del examen consiste en escuchar los sonidos emitidos por el paciente, tales como la respiración, la voz, los ruidos de tripas, así como en identificar los olores corporales.

Interrogatorio: El paciente puede estar intrigado por la precisión y la gran variedad de preguntas que le puede hacer el profesional. Éste va a interesarse tanto por su entorno familiar como por su preferencia para el frío o el calor, al color y al olor de sus orinas y sus heces, a sus prácticas alimenticias o también a la descripción exactas de los síntomas experimentados. En fin, el profesional estará atento a las señales clínicas objetivas presentadas por el paciente.

Palpación: Si el palpamiento de las zonas dolorosas del cuerpo o los edemas eventuales forma parte de este tiempo del examen, permitirá al experto analizar la naturaleza caliente o fría de la patología o el tipo de dolor, hay dos métodos para examinar al paciente, que son muy particulares en la medicina china: el palpamiento de algunos puntos de los meridianos y el palpamiento del pulso. En efecto, algunos puntos de acupuntura pueden convertirse particularmente dolorosos según los órganos internos afectados y el pulso. El pulso, que se toma con tres dedos del profesional en las dos muñecas del paciente evolucionan de manera espectacular en función del afecto del que sufre. En realidad en el gabinete, el chequeo, por supuesto, no es dividido de manera tan formal y los cuatro tiempos se entremezclan a lo largo de la consulta. El profesional a continuación va a ordenar toda la información recogida utilizando el método dicho de las ocho normas que le permite clasificar las señales clínicas y los síntomas interno/externo, vacío/lleno y calor/ frío que le permitirá a continuación sintetizar su análisis en término de la afección sufrida yin o yang y determinar los síndromes por el que sufre el paciente con el fin de definir un principio de tratamiento y el tratamiento en sí.

Una terminología especificada
Si algunas enfermedades llevan un nombre preciso como en medicina occidental, la dolencia se define generalmente de manera muy particular. Se hablará de síndromes de “subida de fuego del hígado” o de “vacío de Qi del corazón”, muchos nombres que pueden parecer muy extraños en una primera consulta.

Es esencial comprender que en medicina china, cuando se habla de un órgano, se habla en realidad de un conjunto de funciones que van mucho más allá de los asignados en medicina occidental. Un conjunto de funciones o dinámicas funcionales, que es simbólicamente asignado a cada uno de los cinco órganos o de las seis vísceras que constituyen la anatomía energética según la medicina china. Como ejemplo, el bazo, es responsable de las funciones de transformación y transporte en el organismo, de la función de contención de la sangre en los vasos sanguíneos o también de la función de apoyo del pensamiento del individuo. Y cuando su experto le explique que sufre de un síndrome del corazón, eso no significará generalmente que sufre de una grave patología cardíaca, sino, por ejemplo, de un déficit de las funciones de circulación sanguínea o aún de una nerviosidad patológica que se calificarán de agitación del espíritu, cuyo corazón se considera como el apoyo.

Para los que consulten que quieran hacer una aproximación por las patologías que sufren en términos de medicina occidental, conviene precisar que una patología puede tener por orígenes distintos síndromes en medicina china y que un mismo síndrome de medicina china puede ser la causa de patologías diferentes descritas en medicina occidental. Un buen experto de medicina china nunca se iniciará en un diagnóstico de medicina occidental para definir el balance energético pero examinar toda una serie de síntomas cuya información extraída será específica en la medicina china. De la misma manera, el buen experto no generalizará el caso de un paciente a la luz de los casos clínicos a los cuales ya se habrá enfrentado sino, al contrario, considerará al paciente que tiene en frente, como un único caso que tratar en toda su individualidad.

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La esencia de la medicina china